La Ley del Efecto

ene 18, 2016

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Empieza 2016 y casi todo el mundo ya se ha marcado sus pequeños (o grandes) objetivos para este año. Y curiosamente, son metas que visualizamos como difíciles de conseguir, y por ello la recompensa va a ser muy buena. O por lo menos lo suficientemente gratificantes como  para que el esfuerzo haya merecido la pena. En psicología llamamos a esto la Ley del Efecto, o cómo las acciones que van seguidas de recompensas inmediatas se ven reforzadas, y así es mucho más probable que puedan repetirse. Pero a pesar de lo sencillo que parece, casi nadie hace lo que la ley del efecto promulga, sino todo lo contrario. Esos cambios en la vida que la gente, con el cambio de año, se plantea o propone conseguir, y que al intentarlo fracasan, se están esforzando muy poco en premiarse por sus logros o pequeños avances. En cambio, se regodean en el fracaso y fustigan por pequeño que sea su retroceso. Una mínima recaída la catalogan de fracaso permanente e imperdonable, olvidando todo lo que han recorrido por el camino o el esfuerzo que de momento les había supuesto. Es una especie de efecto de violación de la abstinencia que solo hace ver lo negativo y obviar el avance y lo positivo. Una especie de botella enorme medio vacía (incluso sin líquido) antes que verla medio llena.
Marcarnos metas ajustadas a nuestra realidad, que nos retroalimenten de forma escalonada  e inmediata, y que  nos permitan disfrutar de cualquier avance en nuestro propósito, por ínfimo que sea, nos va a permitir que el propósito de año nuevo que nos hayamos marcado sea más llevadero. No hay peor castigo que el sentimiento de culpa. Percibir la tarea como algo autoimpuesto y desagradable no nos va a facilitar las cosas. Por eso todas las dietas que nos proponemos llevar a rajatabla, dejar de fumar, hacer más ejercicio, aprender idiomas, ser más ordenado, etc  van a ser un camino cuesta arriba a no ser que sean realistas y, sobre todo, mientras no valoremos cualquier avance y dejemos a un lado los obstáculos que nos encontremos en el mismo.